Si bien la teoría (ver parte 1) indica que las pruebas en rodillos (ver parte 2) deberían ser representativas de lo que ocurre en la práctica, y que ese es el mejor método disponible para comparar la resistencia a la rodadura de diferentes neumáticos, es interesante ver como esos resultados se trasladan al terreno y analizar como es el comportamiento de la resistencia a la rodadura cuando varía la presión de inflado en condiciones reales. En la parte final de esta serie de 3 artículos nos ocuparemos de estas cuestiones.

Pruebas de Campo

El Dr. Andrew Coggan, coautor del trabajo de referencia sobre la validación experimental del modelo del ciclismos de ruta actualmente en uso (Validation of a Mathematical Model for Road Cycling Power), aportó recientemente el gráfico que mostramos a continuación en el que podemos ver la relación entre el Crr obtenido por Al Morrison en sus pruebas sobre rodillos y pruebas de campo por él realizadas para las mismas cubiertas (clinchers).

En este caso no vamos a entrar en muchos detalles respecto al protocolo, merece un artículo separado, pero podemos decir que consiste en realizar múltiples “pasadas” en un tramo de ruta llano y sin viento a diferentes velocidades para luego obtener el Crr y CdA por métodos estadísticos de regresión.
Podemos apreciar que los valores obtenidos son más altos que los obtenidos en rodillo, como era esperable por tratarse de una superficie de asfalto más rugosa que la del rodillo, pero se encuentran linealmente relacionados, confirmando que el comportamiento de los clinchers en las pruebas de rodillo es representativo de lo que ocurre en la práctica.

Crr y Presión de Inflado

Las pruebas sobre rodillos indican que la resistencia a la rodadura disminuye a medida que aumenta la presión de inflado pero en la práctica, son superficies que no son perfectamente lisas, la experiencia indica que mayor presión no es necesariamente mejor.

El ing. Tom Anhalt publicó resultados de pruebas de campo a diferentes presiones en las que obtuvo una curva en forma de V, inicialmente el Crr disminuye con el aumento de la presión de inflado hasta llegar a un valor “óptimo” (en este caso en alrededor de 115psi) para luego aumentar muy rápidamente.

La explicación más probable es que, al ser los neumáticos una parte importante del “sistema de suspensión” de la bicicleta, llega un punto en que la presión es tan alta que dejan de cumplir esta función y las vibraciones que se transmiten al resto del “sistema” (bicicleta y ciclista) provocan una pérdida energética adicional. Esta pérdida se presenta como una “resistencia a la rodadura” incrementada para todo el sistema, aunque no se produzca en los neumáticos.

En particular es importante ver que la curva crece muy rápidamente cuando se supera la presión óptima indicando que, ante la duda, es preferible errar para el lado de una presión un poco inferior que superior.

Es interesante ver que estos resultados están están razonablemente en línea con las presiones de inflado recomendadas, en función del peso y ancho del neumático, por fabricantes de neumáticos como Michelin para cubiertas tipo clincher:
y Zipp para sus tubulares Tangente:

Conclusiones

Los resultados de pruebas de campo parecen confirmar que los resultados de la medición de la resistencia a la rodadura en rodillo son trasladables a la realidad, estas pruebas a su vez tienen la ventaja de su mejor repetibilidad y permiten contar con datos objetivos para la selección de neumáticos.

Adicionalmente permiten ver que la presión óptima de inflado no necesariamente es la máxima que soportan los neumáticos sino un valor que puede ser sustancialmente menor, en línea con las recomendaciones de algunas marcas como Vittoria y Zipp, especialmente cuando la superficie no es perfectamente lisa.

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